Misiones

Comunidades Mbya cuestionan certificaciones concedidas a Arauco

Los mburuvichá (caciques) de las Comunidades Mbya Ka’a Kupe, Puente Quemado II y Tuna’í mantuvieron una reunión con Esteban Carabelli, director del Consejo de Administración Forestal, más conocido por sus siglas en inglés FSC (Forest Stewardship Council).

14/06/2022

Se trata de una organización no gubernamental que implementa un sistema de diversas certificaciones para promover el manejo responsable de los bosques en el mundo y en este contexto, la multinacional Arauco fue beneficiada con este sello que garantiza un manejo apropiado de la biodiversidad.

Sin embargo, como ya es de público conocimiento, el accionar de esta empresa de monocultivos de pino afecta considerablemente a la selva y cultura guaraní –que están íntimamente relacionadas- ya que atenta contra los recursos naturales que constituyen su fuente de vida, pero además dañan la salud de quienes conviven con los agrotóxicos que se utilizan para este tipo de plantaciones.

Ante este escenario, se presentaron diferentes notas al organismo, desde donde aseguraron que no tenían conocimiento respecto a la afectación y acoso constante que sufren las Comunidades por parte de la empresa Arauco para lograr sus objetivos.

La presentación principal fue la del Aty Ñeychyrõ, Asamblea Tradicional Mbya, mediante la cual solicitaron a FSC que “no den una certificación positiva a la producción ARAUCO SA, por el grave y negativo impacto que produce con su accionar en las Comunidades Indígenas y en el entorno biodiverso”.

Además, el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA) y miembros del Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (EMiPA), acompañaron el pedido con la presentación de una nota en la que reflejaron la importancia de la conservación del monte nativo y los efectos que sobre él tiene el monocultivo, pero sobre todo el impacto en la vida del Pueblo Mbya.

Asimismo, se puso a disposición el reciente informe del Dr. Héctor Alejandro Keller y la Dra. Verónica Laura Lozano -realizado a pedido de las Comunidades- donde se resumen los principales daños de la implantación de monocultivos forestales en territorios de los Guaraní.

La reunión, que se prolongó por más de dos horas, se desarrolló en un clima de escucha y respeto de ambas partes.

Mario Borjas, mburuvicha de Ka’a Kupe, reflexionó: “Para mí la reunión fue tan importe porque hubo un intercambio de conocimiento. Me siento más fortalecido para defender la naturaleza”, aunque lamentó que no haya existido la consulta previa, libre e informada antes de realizar cualquier acción que afecte a sus recursos naturales, como lo determina el Convenio 169 de la OIT, aprobado por ley en Argentina. “Que haya un control realmente como corresponde para certificar, eso esperamos”, dijo.

En los últimos tiempos, la Comunidad más afectada fue Puente Quemado II, que sufrió los incendios y extensas sequías que afectaron gravemente a la producción forestal y al monte nativo, poniendo en peligro la vida de sus habitantes y sus medios de subsistencia (o los pocos que les quedan en medio de los pinares).

Santiago Ramos, autoridad de Puente Quemado II, aseguró después de la reunión: “Fue un hermoso diálogo porque pudimos compartir cada uno nuestros sentimientos”, al tiempo que agregó que espera que sus presentaciones sean tomadas con seriedad para futuras decisiones.

En tanto que su par, Ricardo Benítez, mburuvicha de Tuna’í, expresó: “Fue muy importante la reunión porque los Pueblos Originarios están muy afectados por Arauco desde hace mucho tiempo”.

Y siguió: “Nosotros como indígenas estamos muy afectados por la empresa Arauco. Usan territorio, plantan pino y sabemos que no es conveniente para los seres humanos ni para ningún ser viviente. Contamina el agua, el aire, la tierra y fundió los árboles, las vertientes, arroyos y animalitos que hoy no tenemos por culpa de eso. Es un perjuicio enorme para todo ser viviente y nosotros como Pueblos Originarios estamos defendiendo eso”.

Fue muy contundente en su postura y decisión, que no tiene vuelta atrás: “La empresa vino, se adueñó e hizo lo que hizo. Por primera vez en la historia estamos reclamando para defender ese territorio, el ambiente y la biodiversidad, porque no afecta solo a los Pueblos Originarios sino a todos. Para mí es muy importante y vamos a seguir defendiendo lo que nos pertenece: el territorio. Esto recién empieza”.

Aunque los resultados de este encuentro podrían verse a largo plazo, es un paso firme en la lucha que ya comenzó y que va dando sus frutos, como sucedió recientemente con la empresa CARBA, que por decreto provincial debió suspender toda actividad dentro de territorio Guaraní.

Fuente: Prensa.